16. La polémica en torno a Megyn Kelly: justificación de la pedofilia y el lenguaje que normaliza la violencia contra menores

1. Crítica a la minimización de la violencia sexual contra menores.

Las declaraciones atribuidas a Megyn Kelly —una mujer con una hija de 14-15 años— desataron una ola de indignación. Muchos usuarios destacaron la hipocresía y la peligrosidad de normalizar la violación de adolescentes, especialmente desde una figura que antes se presentó como defensora de las víctimas de acoso sexual.

2. El lenguaje como herramienta de normalización de la violencia.

Muchos comentarios señalan que frases como “mujer menor de edad”, “joven mujer” o “casi legal” son eufemismos deliberados que diluyen la gravedad del abuso. El consenso es claro: una persona menor de 18 años es una niña o un niño —nunca una “mujer”.

3. La gravedad de la complicidad femenina.

La reacción es particularmente intensa porque proviene de una mujer —y más aún, de una madre—. Muchos usuarios expresan que es más impactante y perturbador que una mujer defienda o justifique a pedófilos, ya que rompe con la expectativa de protección hacia otras mujeres y niñas.

4. Llamados a la responsabilidad personal y profesional.

Numerosos mensajes piden consecuencias concretas: que Megyn Kelly sea despedida, removida de las plataformas donde tiene presencia, y que se exija su rendición de cuentas. Se señala que su conducta no solo es moralmente repugnante, sino peligrosa para la sociedad, especialmente para niñas vulnerables.