41. La Escalada de Asesinatos y Crímenes de Guerra en el Caribe bajo el Pretexto de la Guerra contra las Drogas

1. Crímenes de Guerra vs. Asesinato: La Ausencia de Guerra Declarada.

La crítica central es que, al no existir una declaración de guerra por parte del Congreso, los ataques letales constituyen asesinatos. Incluso si se aceptara la premisa de un "conflicto armado" contra los carteles, los traficantes de drogas son civiles y su ejecución sumaria es ilegal, ya que el narcotráfico es un delito y no un acto de guerra.

2. La Controversia del "Doble Golpe" y la Prohibición de No Dar Cuartel.

El aspecto más condenado es el supuesto "doble golpe" ordenado para eliminar a los sobrevivientes que se aferraban a los restos de las embarcaciones. Expertos legales coinciden en que matar a combatientes que han sido puestos fuera de combate (hors de combat) es un crimen de guerra de manual, independientemente de si eran traficantes o no.

3. Falta de Evidencia y Proceso Legal.

Se señala la ausencia total de debido proceso y la falta de pruebas concretas de que las embarcaciones transportaran drogas. La práctica habitual de la Guardia Costera (interdicción, incautación y arresto) fue reemplazada por ejecuciones extrajudiciales, destruyendo cualquier posible evidencia y levantando sospechas de que las víctimas eran pescadores inocentes.

4. La Designación de "Narco-Terrorismo" como Justificación.

La administración ha intentado legitimar los ataques designando a los carteles como "narco-terroristas" para invocar las leyes de guerra. Los críticos rechazan esta etiqueta, argumentando que es un término inventado para convertir un problema de aplicación de la ley en una justificación militar para el asesinato de civiles.