31. La Realidad de SNAP: Desmintiendo Mitos sobre Quién Recibe Asistencia Nutricional

1. La Mayoría de Beneficiarios No Están en Edad de Trabajar.

Más de dos tercios de los participantes de SNAP son grupos vulnerables que no se espera que trabajen, incluyendo niños, personas mayores y adultos con discapacidades. Estos grupos constituyen la mayor parte de la población asistida por el programa.

2. La Alta Tasa de Empleo entre Adultos en Edad Laboral.

Contrario a la creencia popular, la gran mayoría de los adultos en edad de trabajar que reciben SNAP están empleados. El problema principal no es la falta de voluntad para trabajar, sino la insuficiencia de los salarios para cubrir los costos básicos de vida.

3. El Programa SNAP Subsidia Salarios Bajos Corporativos.

El programa SNAP es visto por muchos como un subsidio indirecto a las grandes corporaciones que mantienen salarios bajos. Los empleadores se benefician al no tener que pagar un salario digno, dejando que el gobierno (y los contribuyentes) cubran la brecha nutricional de sus trabajadores.

4. La Insuficiencia de los Beneficios y el Estigma.

A pesar de la necesidad crítica, los beneficios de SNAP son modestos, con un promedio de alrededor de $6 por día por persona. La dificultad para calificar y el estigma social asociado al uso de la asistencia pública son barreras significativas, incluso para aquellos que trabajan arduamente.