8. Transfobia: La Máscara del Sexismo y la Misoginia

1. La Transfobia como una Forma de Sexismo.

La idea central es que la transfobia es fundamentalmente sexismo. Los argumentos transfóbicos se basan en creencias sexistas sobre la inferioridad de las mujeres, la rigidez de los roles de género y la definición de las personas por sus genitales, reciclando viejas narrativas misóginas.

2. Misoginia: El Motor del Odio Anti-Trans.

La transfobia, especialmente la transmisoginia, se nutre del odio y la devaluación de lo femenino. Se ataca a las mujeres trans por "convertirse" en mujeres, un género considerado inferior, mientras que los hombres trans son a menudo borrados o infantilizados, lo que también refleja una visión misógina que les niega la agencia.

3. El Sexismo Oposicional y la Imposición de Roles.

La transfobia se basa en el "sexismo oposicional", la creencia de que hombres y mujeres son categorías rígidas, opuestas y mutuamente excluyentes. Las personas trans desafían esta idea, lo que provoca una reacción violenta que busca reforzar los roles de género tradicionales y castigar a quienes los transgreden.

4. La Intersección con Otros Prejuicios.

La transfobia no existe en el vacío; está intrínsecamente ligada a otras formas de odio como el racismo, la homofobia y el capacitismo. Estos prejuicios comparten una raíz común en la defensa de jerarquías sociales y la penalización de quienes se desvían de una norma restrictiva.

5. Un Ataque que Perjudica a Todos.

Al reforzar normas de género estrictas, la transfobia no solo daña a las personas trans, sino también a las personas cis. Se convierte en un vehículo para reintroducir el sexismo en la sociedad bajo la apariencia de "proteger" a las mujeres, lo que en última instancia limita la libertad de expresión de género de todos.