21. La Crisis de SNAP: La Lucha por el Derecho Humano a la Alimentación en la Era Trump

1. La Instrumentalización de SNAP y la Acusación de Crueldad.

La decisión de retener los fondos del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) fue ampliamente condenada como un acto de crueldad política. Críticos señalaron que la administración estaba utilizando a 42 millones de estadounidenses, muchos de ellos niños, ancianos y veteranos, como "fichas de negociación" para forzar concesiones en otras áreas, como la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA), justo antes de la temporada navideña.

2. El Derecho Humano a la Alimentación vs. la Ideología de la Derecha.

El debate se centró en la premisa de que la alimentación es un derecho humano fundamental. Se criticó duramente a la administración y a la derecha por luchar activamente en los tribunales por el derecho a retener los beneficios, lo que se percibió como una violación de la dignidad humana y los estándares internacionales. Se recordó que Estados Unidos e Israel fueron los únicos países en votar en contra de una resolución de la ONU que afirmaba el derecho a la alimentación.

3. Intervención Judicial y Resistencia Estatal.

La negativa de la administración a liberar los fondos de contingencia de SNAP resultó en múltiples órdenes judiciales que exigían el pago inmediato de los beneficios. La necesidad de que los jueces intervinieran para garantizar la alimentación de los ciudadanos fue vista como una señal de la disfunción gubernamental. Además, varios estados, a menudo liderados por demócratas, utilizaron sus propios fondos para cubrir el déficit y asegurar que sus residentes recibieran asistencia.

4. Propaganda y Polarización: El Ataque a los Beneficiarios.

La derecha y los medios conservadores intensificaron la difusión de propaganda y desinformación, a menudo con tintes racistas, para justificar los recortes de SNAP. Se promovió la narrativa de que los beneficiarios eran "aprovechados" o que el programa era un "bienestar corporativo" que subsidiaba a grandes empresas que pagaban salarios de miseria, desviando la culpa de las fallas económicas estructurales hacia los más vulnerables.