18. Fascismo y Poder: La Consolidación de Regímenes Autoritarios y la Resistencia Democrática

1. Definición y Esencia del Fascismo: La Fusión de Poder.

El fascismo es conceptualizado no solo como una ideología política, sino como un sistema económico y una estrategia de control total. Se destaca la definición clásica que lo vincula directamente con la concentración de poder corporativo y estatal.

2. Tácticas de Adquisición y Retención del Poder.

Los fascistas emplean la violencia, la mentira y la identificación de enemigos internos para consolidar su control. Su objetivo principal es la permanencia en el poder, ignorando las normas democráticas y utilizando la crueldad como motor de su maquinaria política.

3. Críticas a la Oposición y la Complicidad Democrática.

Existe una profunda frustración con los partidos de oposición, especialmente los demócratas y liberales, a quienes se acusa de capitular, normalizar o incluso facilitar el ascenso del fascismo al priorizar la política tradicional sobre la lucha radical contra la tiranía.

4. El Poder del Pueblo y la Necesidad de la Acción Directa.

Se subraya que la ciudadanía posee el poder para detener el fascismo, pero a menudo elige no ejercerlo. La única forma de desalojar a los regímenes fascistas es mediante una resistencia organizada y, en última instancia, la fuerza, ya que no cederán el poder voluntariamente.

5. La Amenaza a la Democracia y las Instituciones.

El fascismo se percibe como una amenaza existencial que desmantela las estructuras democráticas, desde el estado de derecho hasta la libertad de prensa, utilizando la ley y las instituciones para proteger a los aliados y castigar a los oponentes.