23. Fracaso Policial Sistémico: La Crisis de Violencia de Género y la Falta de Políticas Básicas

1. Investigación Interna y Desprotección de Víctimas.

La gran mayoría de las quejas contra la policía son investigadas por otros policías, lo que perpetúa un patrón de desestimación, retraso y respuestas inadecuadas que dejan a las mujeres desprotegidas en momentos críticos.

2. Deficiencias Críticas en Políticas de Delitos Sexuales.

A cuatro años del asesinato de Sarah Everard, un informe oficial encontró que más de una cuarta parte de las fuerzas policiales en Inglaterra y Gales no han implementado políticas básicas para investigar delitos sexuales.

3. Inacción y Desconfianza Generalizada.

Existe una profunda desconfianza hacia la policía debido a historias recurrentes de violadores o policías con conductas inapropiadas hacia las mujeres, lo que sugiere una cultura interna patriarcal y misógina.

4. Tasas de No Acción en Casos de Agresión Sexual.

Se revela que la policía en Inglaterra y Gales no toma ninguna medida adicional en un alto porcentaje de casos de violación y agresión sexual, lo que se percibe como un peligro significativo para las mujeres.

5. Violencia Doméstica en las Fuerzas Policiales.

La evidencia de un problema de violencia doméstica dentro de los departamentos de policía es abrumadora, con tasas significativamente más altas que en la población general, lo que socava su capacidad para manejar estos casos de manera justa.

6. Promesas de Unidades Especializadas.

Como respuesta a la crisis, se ha prometido que todas las fuerzas policiales en Inglaterra y Gales tendrán equipos especializados en delitos sexuales y de violencia contra la mujer para 2029, aunque los críticos señalan que esto debería haberse hecho hace años.

7. Revictimización y Falta de Sensibilidad.

Las víctimas a menudo se sienten más traumatizadas por la policía que por el asalto inicial, siendo minimizadas, culpabilizadas o tratadas como histéricas, lo que lleva a que las tasas de denuncia sean muy bajas.

8. Cultura de Impunidad y Vetting Deficiente.

La cultura dentro de la policía parece proteger a sus propios miembros, con evidencia de que los agresores sexuales son encubiertos o se les permite retirarse con pensiones y recomendaciones para otros trabajos.

9. El Problema de la Misoginia Inherente.

Se cuestiona qué se puede hacer sobre la misoginia inherente en la fuerza policial, donde los colegas encubren comportamientos sospechosos antes de que ocurran crímenes graves.

10. Inconsistencia en la Respuesta y el "Lottery del Código Postal".

Las víctimas de delitos sexuales enfrentan una "lotería del código postal" con la policía, lo que significa que la calidad de la respuesta y la investigación varía drásticamente según la jurisdicción.