34. Campaña Ciudadana para Expulsar a Palantir de los Servicios Públicos y el NHS del Reino Unido

1. Defensa de la propiedad pública frente a intereses corporativos.

La mayoría de los registros reflejan un rechazo rotundo a que empresas tecnológicas extranjeras gestionen servicios públicos esenciales, argumentando que estos no deben ser fuente de lucro privado.

2. Denuncias por violaciones a los derechos humanos y ética empresarial.

Se cuestiona la moralidad de la empresa debido a su historial de colaboración en vigilancia masiva, deportaciones y su vinculación con conflictos bélicos internacionales.

3. Exigencia de transparencia y debate parlamentario.

Activistas y figuras políticas buscan alcanzar umbrales de firmas para obligar al Parlamento a discutir la opacidad en la adjudicación de contratos sin licitación previa.

4. Riesgos críticos para la privacidad y seguridad de los datos nacionales.

Existe una profunda preocupación por la seguridad de los registros médicos y secretos militares ante el acceso de una entidad vinculada a la inteligencia de Estados Unidos.

5. Expansión de la resistencia y desinversión a nivel global.

El movimiento de rechazo no se limita al Reino Unido, sumando voces de protesta y acciones de desinversión en países como Australia, Noruega y Nueva Zelanda.