31. Comediantes de Riyadh: El escándalo del "dinero de sangre" y la venta de principios

1. La primacía del dinero sobre la moral.

La reacción generalizada en redes sociales y medios de comunicación se centró en la codicia de los artistas, muchos de los cuales ya son millonarios, que aceptaron pagos exorbitantes, demostrando que el dinero es su máxima prioridad, incluso por encima de las consideraciones éticas.

2. Críticas a comediantes específicos.

Figuras como Bill Burr, Dave Chappelle y Pete Davidson recibieron críticas intensas por su participación. Davidson fue señalado por aceptar dinero de un régimen vinculado al 11-S, evento en el que murió su padre, mientras que Burr fue acusado de hipocresía por sus críticas pasadas a la avaricia corporativa.

3. El contexto de los abusos a los derechos humanos.

La indignación se fundamentó en que el dinero provenía directamente de la realeza saudí, vinculada al asesinato del periodista Jamal Khashoggi y a los ataques del 11 de septiembre, lo que llevó a que el pago fuera denominado consistentemente "dinero de sangre" (blood money).

4. Hipocresía y censura de la "libertad de expresión".

Muchos de los comediantes que se autoproclaman defensores de la "libertad de expresión" en Occidente aceptaron contratos con restricciones explícitas sobre los temas que podían abordar en Arabia Saudita, incluyendo críticas a la familia real o la religión, exponiendo una doble moral.