86. La Cruz y la Mentira: Hipocresía Cristiana y el Uso Performático de Símbolos Religiosos

1. La Cruz como Símbolo de la Mentira y la Hipocresía.

Los comentaristas observan que la cruz, lejos de ser un símbolo de fe genuina, parece ser un accesorio que acompaña o incluso valida la mentira. Se sugiere que cuanto más grande es la cruz, mayor es la falsedad, convirtiéndola en parte de un "disfraz de santidad".

2. El Paradójico Silencio Divino: Deseos de Castigo Físico.

Existe una frustración recurrente expresada a través del deseo de que el símbolo religioso reaccione físicamente a las mentiras, manifestándose en quemaduras, llamas o descargas eléctricas, como una señal de juicio divino o karma instantáneo.

3. La Novena Mandamiento y la Fe Selectiva.

Se critica la flagrante violación del mandamiento bíblico "No mentirás" o "No darás falso testimonio", señalando que estas figuras parecen considerar opcional este principio fundamental de su supuesta fe, haciendo de la mentira una profesión.

4. La Ausencia del Símbolo en Días de "Mentiras Mayores".

Se ha notado que en ocasiones, cuando se anticipa la necesidad de decir una "mentira gorda" (whopper), la persona opta por no usar la cruz o el crucifijo, sugiriendo un reconocimiento tácito de la gravedad de sus acciones y el riesgo de "quemaduras".