85. La Ciencia Basura del Detector de Mentiras: Ineficacia, Uso Político y Trucos para Engañarlo

1. La Inadmisibilidad Legal y la Falla Científica del Polígrafo.

La crítica más recurrente es que los detectores de mentiras son pseudociencia, midiendo solo el estrés fisiológico (como la respuesta galvánica de la piel) y no la mentira en sí. Por esta razón, sus resultados son generalmente inadmisibles como prueba en los tribunales, lo que subraya su falta de fundamento teórico y validez.

2. Métodos para Engañar la Máquina y la Paradoja del Mentiroso.

Se menciona que los polígrafos son fáciles de manipular. Los sociópatas y mentirosos patológicos a menudo pasan las pruebas porque no experimentan estrés al mentir. Irónicamente, las personas ansiosas o honestas pueden fallar debido a los nervios. Se citan técnicas populares para crear una línea base falsa, como infligirse dolor o realizar contracciones musculares durante las preguntas de control.

3. Uso Político y Mediático: De la Venganza a la Propaganda.

A pesar de su falta de fiabilidad, el detector de mentiras se propone frecuentemente como una herramienta de rendición de cuentas para políticos y funcionarios, a menudo con la fantasía de aplicar descargas eléctricas a los mentirosos. También se destaca su uso como entretenimiento en programas de televisión y entrevistas a celebridades, como las populares series de Vanity Fair.

4. La Búsqueda de la Detección de Mentiras Avanzada.

El escepticismo sobre los polígrafos tradicionales ha llevado a la especulación sobre tecnologías futuras o alternativas. Se mencionan conceptos de detectores de mentiras cuánticos, el uso de análisis de voz, o la idea de "detectores de mentiras humanos" basados en la lectura de microexpresiones o el lenguaje corporal, aunque estos últimos también son vistos con cautela.