17. La Desigualdad: Una Amenaza Existencial para la Democracia Global

1. Corrosión del Proceso Político y Concentración de Poder.

La acumulación extrema de riqueza en manos de unos pocos individuos se traduce directamente en una concentración desproporcionada de poder político. Esta élite adinerada manipula el proceso democrático a su favor, socavando la representación de la mayoría y transformando las democracias en plutocracias.

2. Transición hacia la Oligarquía y el Autoritarismo.

La desigualdad económica no solo debilita la democracia, sino que también crea un terreno fértil para el surgimiento de regímenes autoritarios y populistas de derecha. La concentración de poder y recursos en una pequeña élite conduce inevitablemente a una oligarquía, donde el gobierno ya no representa al pueblo, sino a los intereses de los más ricos.

3. Inestabilidad Social y Erosión de la Confianza.

La desigualdad masiva genera descontento, resentimiento y una profunda desconfianza en las instituciones democráticas. Cuando la gente siente que el sistema está amañado y que sus voces no son escuchadas, la cohesión social se desintegra, aumentando el riesgo de inestabilidad y conflictos internos.

4. Incompatibilidad Fundamental entre Desigualdad y Democracia.

Numerosos pensadores y estudios contemporáneos y antiguos coinciden en que la democracia, basada en la igualdad política, es inherentemente incompatible con niveles extremos de desigualdad económica. La coexistencia de ambos es insostenible a largo plazo, ya que el poder del dinero siempre buscará anular la voz del pueblo.