34. La Indignación Colectiva Contra la Publicidad de Medicamentos Recetados en EE. UU.

1. La Exageración de los Efectos Secundarios y la Confusión del Consumidor.

Una queja recurrente es que los anuncios dedican mucho más tiempo a enumerar efectos secundarios potencialmente mortales que a explicar el beneficio real del medicamento, llevando a los espectadores a cuestionar por qué alguien tomaría dicho producto.

2. La Inutilidad de las Advertencias de Alergia.

Muchos usuarios encuentran irónico y absurdo que los anuncios adviertan a los espectadores que no tomen el medicamento si son alérgicos a él, ya que es imposible saberlo sin haberlo tomado previamente.

3. El Impacto en la Relación Médico-Paciente y el Costo.

Se critica que estos anuncios incitan a los pacientes a solicitar medicamentos específicos a sus médicos, lo que se percibe como una intromisión en el juicio profesional y una fuente de frustración cuando no se recetan, además de contribuir al alto costo de los medicamentos.

4. Comparación Internacional y el Llamado a la Prohibición.

Varios usuarios señalan que la publicidad directa al consumidor de medicamentos recetados es una rareza estadounidense (junto con Nueva Zelanda), y muchos desean que se prohíba, comparándola con la prohibición de la publicidad de cigarrillos.

5. Nombres de Fármacos Absurdos y Tácticas de Marketing.

Existe una burla generalizada hacia los nombres de los medicamentos, que a menudo suenan como combinaciones aleatorias de sílabas o palabras inventadas, y hacia el uso de música popular con letras alteradas para promocionar los productos.