2. Controversia por ataques militares de Estados Unidos contra presuntas embarcaciones de narcotráfico en el Caribe

1. Cuestionamientos sobre la falta de evidencia física.

Gran parte de las críticas se centran en que el gobierno no ha presentado pruebas concretas de que las embarcaciones destruidas transportaran estupefacientes.

2. El narcotráfico como asunto de ley y no de guerra.

Se debate si el uso de fuerza militar es legal, argumentando que los traficantes deben ser tratados como criminales bajo procesos judiciales y no como combatientes enemigos.

3. Denuncias por ataques a sobrevivientes y náufragos.

Existe una profunda indignación ante los reportes de ataques secundarios contra personas que ya se encontraban indefensas tras la destrucción de sus botes.

4. Inviabilidad logística de las rutas de contrabando.

Expertos y ciudadanos señalan que las pequeñas embarcaciones atacadas carecen de la autonomía necesaria para llegar a las costas estadounidenses desde Sudamérica.

5. Sospechas de tráfico humano y víctimas inocentes.

La alta ocupación de algunas embarcaciones sugiere que podrían haber transportado migrantes o víctimas de trata en lugar de cargamentos de droga.

6. Comparativa con los procedimientos de la Guardia Costera.

Se cuestiona por qué no se utilizaron métodos estándar de interdicción, abordaje y captura que permiten preservar la evidencia y realizar arrestos legales.