16. Pruebas de drogas obligatorias: una herramienta controvertida para la rendición de cuentas en los programas gubernamentales y de bienestar social.

1. Exigencias de Pruebas de Drogas para Funcionarios Electos.

Existe un fuerte sentimiento de que los políticos y altos funcionarios del gobierno deberían estar sujetos a pruebas de drogas periódicas y obligatorias, al igual que muchos empleados del sector privado o regulado. Esta demanda a menudo se basa en la percepción de hipocresía y la necesidad de garantizar la competencia y sobriedad de quienes toman decisiones críticas.

2. Ineficacia y Costos de las Pruebas de Drogas en Programas de Asistencia Social.

Una crítica recurrente a las políticas de pruebas de drogas para los beneficiarios de SNAP o asistencia social es que, históricamente, han demostrado ser ineficaces y más costosas de implementar que el ahorro generado por la denegación de beneficios. Los críticos argumentan que estas políticas son herramientas de estigmatización de la pobreza.

3. Disparidad de Clases y Humillación en las Pruebas de Empleo.

El archivo refleja la frustración por la aplicación desigual de las pruebas de drogas, donde los trabajadores de bajos salarios o aquellos en industrias específicas son sometidos a exámenes humillantes, mientras que los ejecutivos y las élites a menudo están exentos, a pesar de las sospechas de uso de sustancias en los niveles más altos.