39. Desinformación en Australia: La Influencia de Grupos de Interés en las Elecciones

1. "Advance": El Principal Actor de la Desinformación.

El grupo "Advance" (o Advance Australia) es identificado repetidamente como una organización central en la difusión de desinformación. Aunque se presenta como un movimiento de base, las publicaciones afirman que es una fachada financiada por multimillonarios y élites con el objetivo de atacar a partidos progresistas y promover los intereses del Partido Liberal y la industria de combustibles fósiles.

2. Financiamiento y Vínculos Políticos.

Se destaca que el financiamiento de "Advance" proviene de magnates de la minería, élites adineradas y, de manera significativa, del propio Partido Liberal. Esta conexión financiera es vista como una estrategia para llevar a cabo campañas agresivas sin que el partido esté directamente vinculado a los mensajes más extremos, operando como un ala de desinformación externa.

3. Tácticas y Estrategias al Estilo MAGA.

Las tácticas empleadas son comparadas con las utilizadas en la política estadounidense, particularmente por el movimiento MAGA. Estrategias como "inundar la zona con mierda" (flood the zone with shit), el uso de mensajes simplistas y altamente emotivos, y la microsegmentación de votantes en redes sociales son mencionadas como parte de su manual para sembrar división y miedo.

4. Impacto en la Democracia y Elecciones.

El impacto de estas campañas se considera una amenaza directa para la democracia australiana. Se cita el referéndum de la "Voz Indígena al Parlamento" como un caso clave donde una campaña de propaganda de derecha revirtió el apoyo inicial de la mayoría. Existe una preocupación generalizada de que la desinformación erosione la cohesión social y la racionalidad del debate público en las próximas elecciones.

5. El Papel de los Medios y la Necesidad de Regulación.

Se critica a los medios de comunicación, especialmente a los de propiedad de Murdoch, por exacerbar la desinformación y actuar como un brazo de propaganda para la derecha política. Hay un llamado urgente a la acción legislativa, lamentando el fracaso de proyectos de ley anteriores para combatir la desinformación y destacando la necesidad de regular la publicidad política para proteger los procesos democráticos.