2. La Inquietante Alianza entre Keir Starmer y BlackRock: Privatización y Venta de Activos del Reino Unido

1. Asociación Oficial y Cesión de Soberanía Corporativa.

La decisión del gobierno de Keir Starmer de establecer una asociación formal con BlackRock es vista como una entrega de la gobernanza a intereses corporativos. Los críticos argumentan que esto conduce a la captura regulatoria y a la priorización de la maximización de beneficios para los accionistas sobre el interés nacional.

2. Privatización de Infraestructura y Activos Públicos.

BlackRock es acusada de ser una "vampira" que busca despojar al Reino Unido de sus activos vitales. Esto incluye la adquisición de puertos estratégicos, la incursión en servicios públicos esenciales como el agua y la energía, y la expansión de su modelo de negocio hacia los espacios verdes y la "economía de la naturaleza" a través de Freeports y Zonas Económicas Especiales (SEZs).

3. Influencia Política y Abandono de Principios Laboristas.

La relación de Starmer con BlackRock es citada como evidencia de la deriva neoliberal del Partido Laborista, que ahora se alinea con los intereses de las grandes corporaciones y los donantes ricos. Se sugiere que esta influencia ha resultado en la ruptura de promesas electorales y la implementación de políticas de austeridad, afectando a los más vulnerables.