6. El Rechazo Unánime a los Milmillonarios: La Democracia Capturada por el Dinero

1. La Inexistencia del "Buen Milmillonario" y la Necesidad de Ruptura.

Existe una fuerte convicción de que no hay multimillonarios buenos y que el Partido Demócrata debe romper inmediatamente con su influencia financiera, ya que los políticos financiados por ellos nunca lucharán por la gente común.

2. El Partido Demócrata como "Partido de los Milmillonarios".

Se critica que el Partido Demócrata, que debería ser el partido de la gente trabajadora, ha sido secuestrado por los intereses de los súper ricos, llegando a proponer que se le cambie el nombre.

3. La Complicidad Bipartidista y la Ilusión de Oposición.

Muchos comentaristas perciben que ambas grandes formaciones políticas están controladas por la misma base de donantes multimillonarios, sirviendo a sus intereses y ofreciendo solo una ilusión de resistencia o elección.

4. La Adicción al Dinero de los Donantes y la Inacción Política.

Se acusa a los líderes demócratas de ser cobardes e ineficaces porque su lealtad está con sus donantes multimillonarios, lo que les impide impulsar legislación que beneficie a la clase trabajadora.

5. La Necesidad de un Partido Anti-Milmillonario y la Desilusión con el Status Quo.

El sentimiento generalizado es que se necesita un nuevo partido o un cambio radical dentro del actual, enfocado en políticas populistas y laborales, rechazando el capitalismo de los súper ricos.